Tejer redes más allá de las fronteras
La radiodifusión y soberanía tecnológica en Centroamérica
La tecnología y la comunicación solo cobran un sentido real cuando se ponen al servicio de la vida, los territorios y los procesos sociales. Bajo esta premisa, el Programa Centroamericano de Formación en Telecomunicaciones y Radiodifusión para Comunidades Indígenas y Rurales culminó un proceso de aprendizaje, colaboración y construcción colectiva que ha dejado una huella profunda en la región.
Para la Cooperativa Sulá Batsú, formar parte de esta iniciativa como organización co-creadora representó una oportunidad invaluable para aportar desde la gestión, la administración de proyectos y la coordinación logística, pero sobre todo, para acuerpar un sueño regional de autonomía.

El origen de un sueño regional
El primer paso de este camino se dio en el 2023, en Costa Rica. Allí, un encuentro presencial reunió a organizaciones clave con un amplio recorrido en el acompañamiento comunitario: la Red Centroamericana de Radios Comunitarias Indígenas, la Escuela Mesoamericana de Liderazgo, REDES A.C., la Cooperativa Sulá Batsú y Rhizomatica. Juntas, reflexionaron sobre las necesidades urgentes de capacitación para fortalecer los proyectos de comunicación autónoma en Centroamérica.
Ese fue apenas el inicio. Tras una convocatoria abierta, 25 comunicadoras y comunicadores indígenas y de comunidades rurales fueron seleccionados para encender este motor regional. El aula se transformó en un mosaico vivo de identidades, con participantes provenientes de El Salvador; los pueblos Maya, Kaqchiquel y Q’eqchi’, de Guatemala; Guna y Emberá, de Panamá; Garífuna y Miskito, de Honduras; y Ngäbe y Cabécar, de Costa Rica.

Formación integral: de la teoría a la práctica
La primera fase, desarrollada durante todo el 2024, se enfocó en el fortalecimiento de capacidades críticas para la supervivencia de los medios comunitarios. Las sesiones abordaron desde estrategias de comunicación comunitaria hasta habilidades técnicas duras como electricidad básica, redes comunitarias, telecomunicaciones, gestión de proyectos y energía solar.
Los módulos itinerantes se realizaron en El Salvador, Guatemala, Belice y Costa Rica. En cada parada, las y los participantes conocieron experiencias locales y consolidaron su aprendizaje con la práctica: un hito fundamental fue el acompañamiento en la instalación real de una red comunitaria de internet en la radio Kamolbé, en Cobán, Guatemala.

Mujeres al frente de la tecnología
Un eje transversal y político del programa fue potenciar las capacidades de las mujeres en áreas técnicas. Históricamente, las mujeres en los medios comunitarios han sido relegadas a labores de cuidado, administración o locución informal. Este espacio buscó romper esa brecha, facilitando su acceso directo al diseño técnico, la soldadura, la electricidad y la instalación de infraestructura, reconociendo y potenciando su capacidad integral en todos los ámbitos de la soberanía tecnológica.
Precisamente, viviendo este proceso en primera persona, nuestra compañera Shirley, quien participó en el programa y a la vez forma parte del equipo de Sulá Batsú, rescató el sentido de identidad regional que se tejió:
“Fue una experiencia tan linda que trascendió fronteras y nos hizo ser una sola comunidad”.

Unificación de saberes: las voces del proceso
La riqueza de este programa no se limitó a los contenidos académicos; habitó en la empatía y en el relevo generacional que compartieron las y los participantes en cada jornada.
Edvin Velázquez, joven maya itzá de Guatemala, destaca el impacto personal del proceso:
“El programa no solo fortaleció mis conocimientos técnicos, también me enseñó el valor de la empatía, la escucha activa y el trabajo en equipo. Nos permitió conocer realidades diversas de Centroamérica y ampliar la perspectiva sobre los desafíos y sueños de nuestras comunidades.”
Por su parte, Ismael Francisco Chavajay Tzoc, joven maya tz’utujil, resalta cómo el diálogo horizontal enriqueció cada sesión:
“Lo que más me impactó fue la verdadera unificación de saberes. Había personas adultas con un recorrido amplio en la radiodifusión y estábamos los jóvenes, con ideas frescas y ganas de innovar. No era enseñanza en una sola dirección; era aprendizaje mutuo.”
Ese puente de confianza, respeto y articulación transfronteriza es, sin duda, el legado más sólido que continúa vivo más allá del programa.
Agradecemos profundamente a REDES A.C. y Rhizomatica por caminar a la par en este esfuerzo. El Programa Centroamericano demostró que la tecnología deja de ser fría cuando se colectiviza: se convierte en una herramienta de resistencia, cultura y autonomía para nuestros pueblos.
Referencia
Catalina Trejos (26 noviembre, 2025) para Comunicares, un blog de REDES A.C. Más allá de lo técnico: sueños colectivos que transforman realidades.